Un bolso bien tratado dura años. Estas cuatro cosas son las que de verdad importan.
Limpieza
Pasa un paño de algodón ligeramente húmedo por la superficie y sécalo con otro paño seco. Nada de alcohol, quitamanchas ni productos abrasivos: retiran el acabado y dejan zonas mates.
Guardado
Guárdalo relleno con papel de seda o con un pañuelo, de pie y dentro de su bolsa. Así mantiene la forma. Evita colgarlo por las asas durante meses: acaban cóndose.
Humedad y sol
Si se moja, sécalo con un paño y déjalo a temperatura ambiente, lejos del radiador. Evita dejarlo al sol directo durante horas: los colores claros amarillean y los oscuros pierden intensidad.
Charol
El charol coge marcas de otros tejidos teñidos, sobre todo vaqueros oscuros y ante. Guárdalo siempre en su bolsa y no lo dejes en contacto con otras prendas.
Herrajes
Un paño seco basta. No uses limpiametales.